En resumen

Un campo se valúa principalmente por la aptitud productiva del suelo, medida con el índice CONEAT, la disponibilidad de agua e infraestructura, y la ubicación respecto a centros de acopio, no por metros cuadrados construidos como en un inmueble urbano.

La tasación rural tiene una lógica distinta a la de un inmueble urbano: el valor depende principalmente de la aptitud productiva del suelo y de la infraestructura disponible para explotarlo, más que de metros cuadrados construidos.

Índice CONEAT y aptitud del suelo

El índice CONEAT clasifica la aptitud productiva de cada padrón rural en Uruguay y es uno de los datos de referencia más usados para comparar campos entre sí, junto con el análisis de suelo y el uso histórico de la tierra: agricultura, ganadería o forestación.

Agua e infraestructura

La disponibilidad de agua (tajamares, pozos, cursos naturales), el estado de los alambrados, la existencia de galpones, corrales o vivienda, y el acceso por caminería son factores que impactan directamente en el valor de un establecimiento rural.

Ubicación y distancia a centros de acopio

La distancia a rutas, puertos, plantas de acopio o frigoríficos influye en los costos logísticos de la producción y, por lo tanto, en el valor del campo.

Establecimientos mixtos y con mejoras

Un campo con casa habitable, instalaciones para ganadería y buena infraestructura vale más que uno de igual superficie sin mejoras, incluso con similar aptitud de suelo.

¿Necesitás una tasación? Si necesitás tasar un campo, chacra o establecimiento rural, contanos su ubicación y actividad, y coordinamos la visita.

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